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miércoles, 9 de mayo de 2012

EL RECICLAJE DEL PLÁSTICO AGRÍCOLA. EL BIODIÉSEL EN ANDALUCÍA


EL RECICLAJE DEL PLÁSTICO AGRÍCOLA

La gestión de residuos de plástico agrícola en nuestra comunidad es un problema importante debido a la vitalidad del sector en algunas regiones.
En abril del año 2000 la Junta de Andalucía emitió un decreto que obligaba a las empresas agrícolas a responsabilizarse de sus residuos y a coordinar su recogida y reciclaje con un grupo de gestión. Este grupo de gestión es la asociación CICLOAGRO, filial de CICLOPLAST, sociedad sin ánimo de lucro que agrupa a las principales empresas productoras de plástico que operan en España con el fin de realizar una adecuada gestión de los residuos plásticos industriales que se generan en nuestro país.
Andalucía se encuentra en condiciones de reciclar casi el 100 % del plástico agrícola. Este material cuenta con la ventaja de ser en su mayor parte PEBD, lo que facilita la tarea por no ser necesaria su separación. Las dos principales plantas de reciclaje de Andalucía son la de Los Palacios y Villafranca (Sevilla), propiedad de la empresa pública andaluza EGMASA (Empresa de Gestión Medioambiental) y la de El Ejido (Almería), propiedad de la multinacional Denplax, en la que también participa EGMASA.




EL BIODIÉSEL EN ANDALUCÍA

Andalucía está a la cabeza en la producción y consumo de biodiésel en España. Numerosas empresas y cooperativas están invirtiendo en este combustible, aunque para su viabilidad resulta todavía imprescindible tanto una legislación que incentive el uso de los biocombustibles, cuya demanda es aún muy escasa. Una de las empresas pioneras en la producción de biodiésel es VIDA (Biodiésel Andalucía 2004, S.A.), situada en la localidad sevillana y creada por la iniciativa de un grupo de expertos de la Universidad de Córdoba. Esta empresa ha desarrollado y patentado una tecnología 100 % andaluza que aún se encuentra en fase de experimentación.
La Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa han apostado fuerte por los combustibles ecológicos y ha aprobado importantes subvenciones para incentivar a las empresas y cooperativas que han seguido el ejemplo de BIDA. Nuestra comunidad cuenta con siete plantas (cinco de biodiesel y dos de bioetanol). Es la comunidad autónoma que cuenta con el mayor número de gasolineras con surtidores de biodiésel. 

viernes, 4 de mayo de 2012

5. LA GESTIÓN DE LOS RESIDUOS

La generación de residuos forma parte de la vida. Todo cuanto consumen los animales es sometido a un proceso de disgestión y metabolización cuyo resultado es la producción de residuos. 
El problema con el que nos encontramos es el volumen enorme de residuos sólidos urbanos (RSU) que generamos. Según datos del Ministerio Medio Ambiente, en 1995 se generaron en España 15 millones de toneladas de RSU; en 2006 esta cantidad se había elevado 22 millones. Solo una mínima parte de este incremento se explica por factores demográficos; el resto se debe a tres causas:
- Los nuevos materiales.
- El exceso de embalaje. 
- El aumento del consumo.
Aun cuando el 100% de esta basura fuera orgánica y por tanto biodegradable, la naturaleza sería incapaz de absorber por sí misma semejante cantidad de residuos. 
El sistema tradicional de tratamiento de RSU se basaba en la recogida de la basura y su traslado a un vertedero. Los problemas sanitarios asociados a este tipo de vertederos son graves: como consecuencia de la acción de las bacterias y de las altas temperaturas, la basura se descompone, produciendo lixiviados que se filtran por el subsuelo alcanzando los acuíferos, y gases como el metano. 
Los gobiernos municipales ha incluido entre sus prioridades su sustitución por vertederos controlados. En estos vertederos la basura se va depositando en capas y se cubre con un manto de tierra para evitar la acción de las ratas y la proliferación de malos olores. Las incineración puede ser una opción aceptable siempre que las plantas incineradoras extremen las precauciones para evitar la difusión de los productos tóxicos resultantes de la combustión. 
El primer paso de reciclar lo han dado los ayuntamientos de nuestras ciudades, que han puesto a nuestra disposición puntos limpios y servicios de recogida a domicilio para los residuos tecnológicos, además de un número creciente de contenedores selectivos. Son cada vez más los ayuntamientos que han instalado contenedores para las pilas descargadas y para aceite de freír usado, que puede emplearse para la elaboración de jabones y para la fabricación de biocombustibles.


5.1. El compostaje de los residuos orgánicos
El componente orgánico puede ser compostado. El compostaje era una práctica muy común en el mundo rural antes de que llegaran los modernos fertilizantes. Consiste en la descomposición de la materia orgánica en presencia de oxígeno y en condiciones de humedad y temperatura controladas. El compost es una excelente abono natural muy apreciado por los agricultores. 
El problema es que es imposible garantizar que los residuos orgánicos estén totalmente libres de metales pesados y otras sustancias tóxicas. Es muy fácil que en el proceso de separación se cuelen las pequeñas pilas de botón, que son tremendamente contaminantes. Por ello, es fudamental no arrojar ningún tipo de pila o batería descargada a la basura. 
Las modernas plantas de compostaje cuentan con avanzados medios para medir la concentración de metales pesados en los residuos que reciben. Si esta supera los niveles permitidos, los residuos son desechados. 


5.2. El reciclaje del vidrio
Las materias primas con las que se fabrica el vidrio son muy abundantes, por lo que no existe riesgo de que se agoten. Es muy importante reciclarlo por:
- El vidrio es un material muy estable que tarda miles de años en descomponerse. 

- La fabricación de vidrio, a partir de materiales reciclados, requiere un consumo energético menor. 
El proceso se inicia con la recogida selectiva y el traslado a la planta de reciclaje. Se lavan los envases y se desechan etiquetas, tapones y todo cuanto esté mezclado con el vidrio, y se procede a una separación en función del color, ya que este es indicativo de una composición determinada: es muy importante para la calidad del producto final que no se mezclen vidrios de diferente color. Una vez realizada la separación, el vidrio es triturado hasta convertirse en un polvo fino denominado calcín. 


5.3. El reciclaje de papel y cartón 
El proceso de papel y cartón es tan sencillo como el del vidrio. Requiere una recogida selectiva, lavado, eliminación de impurezas y separación; tras esta fase, se muele el papel y se mezcla con agua para producir una pulpa que tras su prensado y secado se convierte en el papel reciclado. 
El reciclado del papel resulta bastante más problemático que el del vidrio. Ha sido imposible dar con un proceso de reciclado que produzca un papel de calidad semejante a la del papel fabricado con materias primas originales. 
Pero las ventajas superan enormemente a los inconvenientes: el reciclado de papel contamina menos, consume menos energía, requiere una cantidad menor de agua y previene la deforestación. 


5.4. El reciclaje de plásticos
La dificultad del reciclaje de los plásticos reside en la separación de los polímeros de los que están compuestos. 
Los polímeros termoplásticos son teóricamente fáciles de reciclar: basta someterlos a un proceso de triturado cuyo resultado final es la granza. Los polímeros termoestables son más problemáticos, ya que requieren un reciclaje a base de disolventes y otros agentes químicos.
En la práctica, separar los plásticos resulta costoso, lo que incide negativamente en sus posibilidades de reciclaje. Una solución que poco a poco se está abriendo paso en el mercado de productos reciclados es la madera plástica, cuyo principal componente es una mezcla de termoplásticos de cualquier tipo a la que se añaden pequeñas cantidades de madera y a veces algo de metal.
El mayor esfuerzo de investigación está actualmente orientado al reciclaje químico. La industria petroquímica está invirtiendo en el desarrollo de técnicas químicas de reciclado que permitirían recuperar materias primas, a partir de la descomposición de plásticos usados. 


5.5. El reciclaje de metales
La minería es una actividad que requiere una elevada inversión en materiales y mano de obra. Las vetas de mineral no suelen ser demasiado grandes, por lo que las minas tienen fecha de caducidad y continuamente hay que buscar nuevas vetas y abrir nuevas galerías. Otro inconveniente son los riesgos laborales que conlleva su extracción. 
La facilidad con la que se recuperan los metales sin cambio de calidad ha hecho que el negocio de la chatarra genere grandes beneficios.
Las aleaciones ferrosas son las más fáciles de reciclar. Los resultados saltan a la vista: más de la mitad del acero que nos rodea es reciclado.
Otros metales no cuentan con la ventaja del ferromagnetismo, pero su reciclado es igualmente rentable. Uno de los más atractivos es el cobre. Es de fácil recuperación, ya que no se encuentra mezclado con ningún otro material aparte del plástico aislante, y su precio es siempre alto. 
El plomo y el estaño son también metales muy fáciles de reciclar gracias a su bajo punto de fusión. Una vez derretidos se separan con facilidad del resto de impurezas.
El reciclaje del aluminio es más difícil y la calidad del aluminio reciclado depende de su procedencia. Las ventajas son evidentes: si bien el aluminio abunda en la corteza terrestre, su producción a partir del mineral de bauxita es bastante contaminante y exige un enorme consumo energético. El mercurio es un material altamente contaminante. 



martes, 1 de mayo de 2012

4. CONCIENCIÉMONOS CON LAS 3 R: REDUCCIÓN, REUTILIZACIÓN Y RECICLAJE

El esfuerzo científico y tecnológico de los últimos dos siglos ha permitido mejorar nuestro nivel de vida. Como ha quedado recogido en el Informe Brundtland y en el Protocolo de Kioto, en el siglo XXI este esfuerzo debe dedicarse a mantener este nivel en la medida de lo posible, e intentar extenderlo a toda la 
población del planeta. En las manos de todos nosotros está el poder cambiar nuestro futuro. 
La ley 3 R designa tres acciones fundamentales para promover un desarrollo sostenible: reducción, reutilización y reciclaje. 

Reducción del consumo
- Utilizar medios de transporte público. 
- Racionalizar el uso del agua
- Si compramos en grandes superficies, acudir con una lista de la compra que recoja los productos que realmente necesitamos. 
- Evitar el consumo irracional.
- No dejarse esclavizar por las modas y la ropa de marca. 
- Evitar comprar productos con un exceso de material de embalaje y empaquetado. 
- Evitar generar residuos innecesarios. 



Reutilización de aquellos objetos que han perdido su función original
- No tirar las bolsas de plástico sino guardarlas para diversos usos. 
- Utilizar los folios impresos por una cara.
- No tirar nuestra ropa y calzado usado a la basura. 
- No tirar los electrodomésticos en el primer momento en el que tengan una avería. 
- Comprar pilas recargables.
- Usar la imaginación. Seguro que podemos encontrar utilidad a multitud de objetos. 

Reciclaje
- Separar nuestros residuos. 
- Comprar artículos envasados con materiales fácilmente reciclables.
- Consumir artículos elaborados con materiales reciclados, aunque sean un poco más caros y de menos calidad. 



3. LA SOCIEDAD DE CONSUMO

El Homo sapiens está presente en nuestro planeta desde hace unos 50.000 años. Durante mucho de ese tiempo las generaciones se sucedieron sin que tuviesen otro medio de subsistencia que la caza y la recolección. Luego tuvo lugar la revolución del Neolítico, que propició la invención de la agricultura y la ganadería. Se han producido muchos cambios en muy poco tiempo si lo comparamos con los años que llevamos habitando este planeta. La ideología capitalista puede resumirse en una sola frase: por mucho dinero que se gane siempre se querrá ganar más. El ser humano agudiza su ingenio solo cuando la necesidad le obliga a ello. Durante miles de años vivió de la caza y la recolección porque no sentía más necesidad que la de sobrevivir, y seguramente inventó la agricultura y la ganadería cuando estos medios escasearon. En Europa Occidental conseguir muchas riquezas se convirtió en una necesidad tan fuerte como alimentarse. 


3.1 ¿Desarrollo sostenido o desarrollo sostenible?


En el presente, asuntos como el cambio climático, la extinción de algunas especies o la superpoblación preocupan tanto a los políticos como a los ciudadanos. Después de mucho tiempo, son muchas las voces que alarman sobre el destino de nuestro futuro y la necesidad de tomar medidas con respecto a los modelos de desarrollo que dirigen nuestra sociedad. Empezamos a tomar consciencia de los problemas a los que nos ha conducido la moderna economía de mercado, la globalización y el consumismo. Toda propuesta de desarrollo sostenible pasa por renunciar a buena parte de nuestras comodidades. Es un reto al que nos enfrentamos en este nuevo siglo. 



viernes, 27 de abril de 2012

2. LA CELULOSA Y EL PROBLEMA DE LA DEFORESTACIÓN

La celulosa es un polímero formado por moléculas de glucosa, muy abundante en el reino vegetal ya que forma parte de la pared celular de las plantas. Aunque sirve de materia prima para productos como el nitrato de celulosa, el celuloide o diversos tipos de sedas artificiales, la industria papelera es con diferencia la principal demandante de celulosa. 
La producción de celulosa plantea serios problemas medioambientales. Para la mayor parte de las aplicaciones del papel se exige una mayor calidad, lo que implica un tratamiento químico para asegurar que las cadenas moleculares de celulosa no se rompan y para eliminar la lignina presente en la pasta de madera. Los métodos utilizados son muy agresivos con el medio ambiente porque consume mucha agua que se contamina con los productos utilizados en ese procedimiento. Las empresas papeleras son incapaces de garantizar la ausencia total de sustancias tan peligrosas como las dioxinas entre los residuos finales derivados del procesamiento de la celulosa. 
Por encima de la contaminación, el principal problema relacionado con la producción de la celulosa es la deforestación. Los bosques y las selvas constituyen la base del equilibrio ecológico de la Tierra. Los bosques ayudan a mantener un adecuado nivel de humedad atmosférica y constituyen grandes ecosistemas de cuya supervivencia depende buena parte de la biomasa mundial. Es difícil imaginar la vida sin la naturaleza, sobre la que tantos peligros se ciernen. Actividades como la industria de la madera y de la celulosa tienen a la larga un efecto devastador sobre la masa vegetal de nuestro planeta.  
Las consecuencias de la explotación forestal son aterradoras: en menos de un siglo la superficie mundial de selva tropical se ha reducido a menos de la mitad. Si el ritmo de destrucción de la selva tropical se mantiene, en pocas décadas del cinturón verde ecuatorial que rodea al mundo, auténtica columna vertebral de la vida en nuestro planeta, habrá desaparecido. 


2.1. Plantaciones forestales
La industria de la celulosa es una auténtica devoradora de madera. Algunas multinacionales que trabajan con esta materia prima, han sido acusadas de acabar con los bosques. Estas empresas se defiendan argumentando que han compensado las talas con reforestaciones y el impulso de plantaciones forestales. 
El impacto medioambiental de las plantaciones es importante, ya que al ser monocultivos reducen la biodiversidad. El protocolo de Kioto incluye algunas cláusulas con el objetivo de regular las plantaciones forestales. 
Las empresas productoras de celulosa están abusando de plantaciones de géneros de rápido crecimiento como el eucalipto y el pino. El caso del eucalipto es especialmente preocupante ya que se trata de un árbol de Oceanía que ofrece una madera de excelente calidad. Su introducción en un ecosistema ajeno provoca serias alteraciones. 

1. IMPACTO ECONÓMICO Y AMBIENTAL DEL USO DE NUEVOS MATERIALES

El ser humano es la única especie animal que ha sabido forzar a la naturaleza para aumentar sus medios para sobrevivir. La sociedad occidental creyó que nada podía detener nuestro progreso y puso en marcha un modelo de desarrollo. Ahora nos estamos dando cuenta de una realidad muy dura: el ser humano es capaz de transformar la naturaleza como nunca antes lo había hecho.
El ejemplo más significativo de esta realidad es el petróleo. La economía mundial se ha vuelto dependiente de esta materia. Al ritmo de extracción actual, si no se encuentran nuevos yacimientos importantes, las reservas mundiales de petróleo no tardarán en agotarse. Si no hemos desarrollado alternativas que sustituyan al petróleo, se producirá un déficit energético que provocará el descenso en la actividad industrial. Las consecuencias son irreversibles. Muchas de las necesidades que en la actualidad se encuentran cubiertas con el petróleo podrían ser satisfechas con productos agropecuarios.
El uso de nuevos materiales acarrea consecuencias económicas, ecológicas, políticas y sociales. El petróleo en el Tercer Mundo ha provocado multitud de conflictos provocados por la lucha para conseguir esta materia prima. La mayor parte de estas tragedias ocurren en África, donde se encuentran las mayores reservas mundiales de recursos minerales. Los países europeos abandonaron sus políticas coloniales y permitieron que los países africanos se independizaran, pero estos siguen siendo víctimas de una nueva forma de explotación: el neocolonialismo. En este caso, son las grandes multinacionales europeas y norteamericanas las que llevan a cabo la dominación económica.


1.1. Basura tecnológica
El uso de nuevos materiales acarrea numerosos problemas económicos y sociales, pero no tardará en notarse los problemas en el medio ambiente. La vida media de un artefacto electrónico es muy corta, por lo que los residuos electrónicos han aumentado desde que se inició la era de la microelectrónica. Los residuos tecnológicos se han convertido en un gran problema por dos motivos: 
1. Los aparatos electrónicos son sumamente complejos cuyos componentes son muy difíciles de separar.
2. Algunos materiales de los que están fabricados son nocivos para la salud.
Estos son los componentes más peligrosos de la chatarra electrónica: 
- Plomo. Su ingesta puede causar trastornos neuronales y dañar los riñones y el aparato reproductor. Si se inhala los pulmones se ven seriamente afectados.
- PVC. Si se incinera se liberan a la atmósfera sustancias cloradas dioxinas. 
- Bromo. Afecta a la glándula tiroides, provocando alteraciones en el crecimiento y malformaciones fetales. 
- Bario. No es tan peligroso, pero una exposición prolongada a dosis elevadas puede causar alteraciones orgánicas. 
- Cromo. Causa bronquitis crónica, aumenta el riesgo de cáncer de pulmón y puede dañar el hígado y los riñones. 
- Mercurio. Está relacionado con las deficiencias cerebrales y hepáticas, especialmente en fetos y lactantes, ya que puede pasar a la leche materna. 
- Berilio. Es altamente cancerígeno. 
- Cadmio. Una exposición prolongada puede degradar seriamente los riñones y los huesos. 



Estos residuos no deben mezclarse con la basura normal. Los ayuntamientos de las principales ciudades occidentales han dispuesto los llamados puntos limpios. En ellos se depositan desperdicios que necesitan un adecuado procesamiento.